La baja de nitrogenados en EE.UU. enciende una señal de alivio regional, aunque fletes, monedas y demanda definirán su llegada al productor.
Los precios minoristas de los fertilizantes en Estados Unidos volvieron a caer durante la segunda semana completa de julio de 2026, con fuertes bajas mensuales en UAN32, amoníaco anhidro, urea y UAN28. El movimiento fue registrado entre distribuidores agrícolas estadounidenses y cobra importancia para América Latina porque puede anticipar cambios en los valores internacionales de reposición. Sin embargo, no representa todavía una reducción directa para los productores de Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, México u otros mercados regionales.
El ajuste estuvo encabezado por el UAN32, cuyo promedio descendió 15% frente al mes anterior, hasta US$ 465 por tonelada corta. El amoníaco anhidro cayó 11%, a US$ 967, y volvió a ubicarse por debajo de US$ 1.000 por primera vez en 17 semanas. También retrocedieron la urea, con una baja de 7% hasta US$ 682, y el UAN28, que perdió 6% y se situó en US$ 480. Para el productor, la corrección podría convertirse en una oportunidad de compra, aunque su alcance dependerá del momento y del mercado local.
La señal estadounidense es relevante porque los fertilizantes se negocian dentro de una cadena global muy conectada. América Latina depende en gran medida de las importaciones de nutrientes nitrogenados, fosfatados y potásicos, por lo que una baja sostenida en los principales mercados puede reducir el costo de reposición de importadores y distribuidores. Ese traslado no es automático: los valores regionales incorporan fletes marítimos y terrestres, costos portuarios, márgenes comerciales, aranceles, disponibilidad de crédito y variaciones del tipo de cambio.
Para los planteos de maíz, trigo, arroz, caña de azúcar y otros cultivos intensivos en nitrógeno, una reducción efectiva de los fertilizantes podría aliviar los presupuestos de la campaña 2026/27. Los insumos continúan ocupando una parte importante del costo directo y condicionan las dosis aplicadas, las decisiones de siembra y los márgenes esperados. En ese contexto, una baja de la urea o del UAN puede mejorar la relación insumo-producto, especialmente donde los precios de los granos no compensan el aumento de los costos financieros, logísticos y de arrendamiento.
No obstante, la comparación interanual mantiene una advertencia. Los ocho productos analizados permanecen por encima de sus niveles de julio de 2025. El amoníaco anhidro registra un aumento anual de 26%; el UAN28, de 15%; el MAP, de 13%; y el DAP, de 12%. El 10-34-0 y el UAN32 subieron 7%, la urea 4% y la potasa 3%. La caída reciente representa un alivio mensual, pero no implica el regreso a una estructura de costos bajos para el productor agropecuario.
Los valores por unidad de nitrógeno también muestran diferencias que pueden orientar las estrategias de fertilización. La urea promedió US$ 0,74 por libra de nitrógeno; el amoníaco anhidro, US$ 0,59; el UAN28, US$ 0,86; y el UAN32, US$ 0,73. Estas relaciones deben evaluarse junto con los costos de aplicación, almacenamiento, logística, volatilización y disponibilidad de equipos. Para cooperativas, asesores y productores, comparar el costo del nutriente efectivamente aprovechado resulta más útil que observar solamente el precio por tonelada.
El escenario internacional todavía puede alterar la tendencia. Un programa de apoyo a la compra de fertilizantes nitrogenados en Francia impulsó la demanda europea de urea y soluciones UAN, lo que podría competir por algunos volúmenes disponibles. A esto se suman los precios del gas natural, las restricciones comerciales, los conflictos geopolíticos y la capacidad exportadora de los principales proveedores. Una recuperación de la demanda global podría frenar la baja antes de que se traslade completamente a América Latina.
Para los compradores regionales, el dato estadounidense funciona como una referencia temprana y no como una cotización local. La estrategia más prudente será seguir los precios de importación, el tipo de cambio y las ofertas de distribuidores, además de evaluar compras escalonadas. La corrección mejora las expectativas, pero cada país tiene una estructura comercial diferente. El verdadero alivio llegará cuando la baja internacional alcance el precio puesto en el campo y reduzca de manera concreta el costo por hectárea.
Fuente: © AgroLatam.

Perú prepara un giro para el agro: producir fertilizantes con su propio gas
El Gobierno habilitó una zona de Piura para instalar un complejo petroquímico que transformaría gas natural en fertilizantes destinados al agro peruano.
El Ministerio de Energía y Minas de Perú (Minem) declaró a la provincia de Paita, en la región Piura, como Zona Geográfica Determinada para la instalación de un Complejo Petroquímico de Desarrollo Descentralizado. La decisión, oficializada en julio de 2026, habilita el avance de un proyecto que podría producir fertilizantes con gas natural peruano, reducir las compras externas y modificar la estructura de costos del sector agrícola.
La medida fue aprobada mediante la Resolución Ministerial N.° 278-2026-MINEM/DM. El documento establece que Paita dispone de condiciones técnicas, energéticas, logísticas y territoriales adecuadas para recibir una inversión industrial de estas características.
La declaración no significa que la planta ya esté construida ni que haya comenzado a fabricar fertilizantes. Representa el reconocimiento oficial de la localización donde podrá desarrollarse el complejo y permite avanzar con las siguientes etapas técnicas, ambientales, financieras y administrativas.
El gobernador regional de Piura, Luis Neyra León, afirmó que la iniciativa permitiría otorgar valor agregado al gas natural extraído en el norte peruano. En lugar de comercializar únicamente el recurso energético, la propuesta contempla utilizarlo como materia prima de una cadena industrial vinculada directamente con la agricultura.
Urea peruana para reducir una dependencia costosa
El futuro complejo podría producir urea, nitrato de amonio y sulfato de amonio, tres fertilizantes utilizados para aportar nitrógeno a los cultivos. Perú depende actualmente de proveedores internacionales para cubrir gran parte de su demanda, una situación que expone a los agricultores a variaciones de precios, problemas logísticos y restricciones comerciales.
La guerra entre Rusia y Ucrania mostró los efectos de esa dependencia. El conflicto alteró la oferta mundial, encareció los fertilizantes y dificultó el acceso a insumos en numerosos países importadores. En Perú, el aumento llegó a los costos de producción de miles de agricultores y afectó especialmente a quienes trabajan con márgenes financieros reducidos.
Fabricar fertilizantes dentro del país permitiría aprovechar el gas disponible, disminuir la exposición a interrupciones externas y contar con un suministro más previsible. Sin embargo, el precio final dependerá de la inversión, la escala productiva, los costos energéticos y las condiciones de comercialización que adopte el proyecto.
El Gobierno Regional de Piura solicitó al Minem y a la empresa promotora que la futura operación incluya mecanismos para facilitar el acceso de los productores peruanos. La intención es que la inversión industrial no se limite a abastecer el mercado, sino que pueda ofrecer condiciones comerciales competitivas para el campo.
La disponibilidad de fertilizantes nacionales podría beneficiar a cultivos intensivos en nutrientes y reducir parte de la incertidumbre que enfrentan los productores antes de cada campaña. También aportaría una referencia local de precios frente a las cotizaciones internacionales y los costos de importación.
Paita reúne gas, puerto y capacidad logística: La elección de Paita responde a su cercanía con la producción de gas natural del norte, su infraestructura portuaria y su conexión con corredores comerciales. Estas características facilitarían el ingreso de equipos, la construcción de la planta y la posterior distribución de los productos hacia distintas regiones agrícolas.
Neyra destacó que la propuesta es promovida por la propia empresa productora del gas natural. Esa participación podría simplificar el acceso a la materia prima y brindar mayor continuidad al abastecimiento, uno de los factores centrales para la operación de una planta petroquímica.
Aun así, el proyecto deberá completar estudios, permisos y definiciones económicas antes de llegar a la fase de construcción. También será necesario conocer la capacidad prevista, el monto de inversión, los plazos de ejecución y el volumen de gas comprometido, datos que determinarán su alcance real.
Además de fabricar fertilizantes, el complejo podría atraer proveedores industriales, servicios logísticos y empresas vinculadas a la energía. La etapa de construcción demandaría mano de obra y equipamiento, mientras la operación requeriría personal técnico y servicios especializados.
La resolución abre una posibilidad industrial para Piura, pero su impacto sobre el agro dependerá de que la planta se concrete y pueda ofrecer fertilizantes en condiciones accesibles. El próximo paso será convertir la habilitación territorial en un proyecto con financiamiento, calendario de obras y compromisos verificables de producción.
Fuente: AgroLatam.com

Los precios de la urea subieron un 14% en los puertos brasileños en cuatro semanas.
Los precios de la urea en los puertos brasileños han subido un 14 % en las últimas cuatro semanas, reflejo de la escalada de tensiones en Oriente Medio y la creciente preocupación por el suministro mundial de fertilizantes nitrogenados. Esta evaluación proviene de StoneX, que advierte sobre posibles repercusiones en las compras de fertilizantes para la próxima cosecha.
Según Tomás Pernías, analista de inteligencia de mercado de la consultora, la tendencia al alza se debe a las restricciones logísticas relacionadas con las dificultades de navegación en el estrecho de Ormuz y al bloqueo estadounidense de los puertos iraníes, factores que refuerzan la percepción de una menor disponibilidad de productos en el mercado internacional.
Por el lado de la demanda, este periodo también favorece el aumento de precios. Brasil suele incrementar sus compras de fertilizantes nitrogenados en esta época del año, mientras que India se mantiene activa en el mercado internacional para reponer existencias, lo que aumenta la competencia por los cargamentos disponibles.
Según StoneX, la reanudación de la tendencia alcista se produce tras un breve periodo de alivio en los precios, impulsado por las expectativas de progreso en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la normalización gradual de la navegación por el estrecho de Ormuz. Con la nueva escalada de tensiones, estas perspectivas han perdido fuerza.
La consultora señala que este escenario merece atención, ya que los próximos meses concentran el período clave para la adquisición de fertilizantes para la cosecha 2026/27. Además, los volúmenes de urea, sulfato de amonio y nitrato de amonio importados por Brasil entre enero y junio indican que las reservas de nitrógeno se encuentran por debajo de los niveles registrados en años anteriores, lo que podría requerir un ritmo de compras más acelerado en las próximas semanas.
A pesar del reciente aumento en los precios de la urea, Pernías afirma que los tipos de cambio entre el maíz y los fertilizantes se mantienen cerca del promedio histórico, lo que indica que, por ahora, el impacto en los productores sigue siendo limitado. En el mercado de fosfatos, sin embargo, el panorama es menos favorable, con tipos de cambio presionados, lo que continúa afectando la rentabilidad de la producción agrícola.
Fuente: Cultivar Magazine

China extiende las restricciones a la exportación de fosfatos hasta agosto de 2026 mientras Rusia mantiene cuotas para fertilizantes
China ha extendido las restricciones a la exportación de fertilizantes fosfatados clave al menos hasta agosto de 2026, mientras que Rusia continúa aplicando límites cuantitativos a los envíos de fertilizantes, lo que genera limitaciones de suministro superpuestas para los compradores que dependen de las importaciones en todo el mundo.
Las restricciones a la exportación de fosfatos en China abarcan el DAP, el MAP y ciertas formulaciones de NPK, mientras que el sulfato de amonio se mantiene relativamente menos restringido. Pekín impuso por primera vez restricciones a la exportación a mediados de marzo de 2026 para proteger el suministro interno tras la crisis del Estrecho de Ormuz, que interrumpió el comercio mundial. Entre el 50 % y el 80 % del volumen de exportaciones de fertilizantes de China está ahora restringido, según un análisis de Reuters de datos aduaneros chinos. El sistema de cuotas de Rusia, que opera en el marco de la Unión Económica Euroasiática, limita de manera similar los volúmenes disponibles al contado de productos de nitrógeno y fosfato.
El efecto combinado está transformando los flujos comerciales mundiales de fertilizantes. Las regiones dependientes de las importaciones, como India, Brasil, el sudeste asiático y África subsahariana, se ven obligadas a buscar más productos en proveedores alternativos como OCP de Marruecos, productores norteamericanos y exportadores de Oriente Medio, a menudo con mayores costos de flete y de producto. Según datos del Centro de Comercio Internacional, China suministró aproximadamente una quinta parte de las importaciones de fertilizantes de Brasil, Indonesia y Tailandia el año pasado, cifra que ascendió a un tercio para Malasia y Nueva Zelanda.
Fuente: Commodity Board

PANORAMA DE LOS PRINCIPALES CULTIVOS DE ARGENTINA:
GIRASOL: Comenzó la siembra de girasol con un avance nacional de 4,4 % de un área proyectada en 3 MHa, superando al ciclo anterior en un 5,3 %. Este progreso se concentra exclusivamente en el NEA, donde se sembró el 23,6 % de la superficie proyectada para la región. En el centro del área agrícola, el inicio de las labores se encuentra a la espera del aumento de las temperaturas, mientras que, en el sur, si bien se encuentran lejos de iniciar la ventana de siembra, la condición actual de los lotes y las perspectivas de año húmedo generan incertidumbre respecto a la planificación de las labores.
TRIGO: Con un progreso intersemanal de solo 0,7 puntos porcentuales, la siembra de trigo cubre el 98,4 % de las 6,5 MHa proyectadas. Este incipiente progreso de las labores se debe a las dificultades para el ingreso de la maquinaria en el sur del área agrícola, fundamentalmente en el Sudeste de Buenos Aires, donde la elevada humedad ambiente y la saturación de los suelos impiden el normal avance de las labores y generan incertidumbre respecto de la concreción de los planes de siembra. No obstante, en el resto del área agrícola, la buena oferta hídrica acompaña el crecimiento y el desarrollo del cereal, manteniendo una condición de cultivo normal a excelente en el 99,7 % del área en pie.
MAIZ: Por su parte, la cosecha de maíz con destino grano comercial alcanzó el 69,8 % del área apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 79,4 qq/Ha. El principal condicionante del avance continúa concentrándose en el sudeste bonaerense, donde la persistencia de la elevada humedad ambiente retrasa el secado de los granos, impidiendo que alcancen niveles adecuados para la cosecha. Como consecuencia, las labores mantienen un importante atraso respecto del ritmo habitual para esta época del año. En el norte, los relevamientos sanitarios continúan registrando presencia de Dalbulus maidis. De acuerdo con los colaboradores de la región, la incidencia de la plaga habría sido superior a la prevista y su impacto sobre el rendimiento comenzaría a evidenciarse a medida que avance la cosecha. Por otro lado, a medida que se incorporan planteos tardíos a la cosecha en distintas regiones del área agrícola, particularmente en ambos Núcleos y el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, los rendimientos relevados continúan en línea con las expectativas de la campaña, lo que permite sostener una proyección de producción nacional de 64 MTn.
SORGO: Finalmente, la cosecha de sorgo granífero alcanzó el 90,3 % del área apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 41,4 qq/Ha. SI bien el Centro-Norte de Córdoba continúa registrando los mayores rendimientos de la campaña, con un promedio de 56,5 qq/Ha, el avance de la recolección sobre el resto del área agrícola arroja rendimientos inferiores a los esperados, ajustando a la baja el promedio nacional. En este contexto, reducimos nuestra proyección de producción en 100 mTn, quedando la misma en 2,8 MTn.
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires